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ESPONJA

  • Foto del escritor: Leidy Beltrán
    Leidy Beltrán
  • 16 sept 2022
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: 16 sept 2022

Por suerte escribo y me inundo menos. Urge sacar el agua y secarlo todo.




El reloj decía que la alarma sonaría en cinco horas, no había sueño, me corrijo, si había, siempre hay, de día aún más pero en la noche merma un poco cuando la cabeza tiene mucho en qué repensar, recordar, reevaluar, restituir, -como esta noche- y eso no le permite a mi conciencia entender que necesito dormir para descansar. La cortina como siempre estaba abierta, las nubes y el astigmatismo no dejaban enfocar la luna. Luna... cada vez que pienso o menciono esa palabra revivo a la gatita que sigue pintada en ese pedacito de madera que me dio Salomón -días después de lo sucedido-, ahí, al lado de la ventana, pegadita a la cortina abierta. Pesa recordar a Luna. Todo pesa. Las nubes pesan, la noche pesa y todo en mí también pesa; mi cuerpo cansado, el Psoas adolorido, -por lo menos ya no están los dolores crónicos de la escoliosis, cosa por cosa-. Inhalo y exhalo muy profundo, mi corazón “hipertrofiado” por el exceso de sentir, pesa. Inhalo y exhalo de nuevo. Todo pesa. Las cobijas, las almohadas, los ojos, el miedo, la muerte, el resentimiento, el buen juicio, lo que doy por hecho, lo que no... y todo aquello me aplasta, y crujen mis huesos como una patata delgada, perfectamente frita, enclenque, hecha para una fractura irremediable, y luego de eso está la razón, que me hace creer que puedo perfectamente proceder como una esponja, ser aplastada cuantas veces la vida lo solicite y volver a tomar la forma previa, así debería ser, -por supuesto-, con el tiempo habrá un deterioro evidente pero aceptable, lleno de conciencia y consecuencia, supongamos que "experiencia" define bien aquello.


Ya había escrito algo muy parecido, demasiado roto, "Madrugada" se llama, y aunque es similar ¿Quien en las noches no encuentra un momento a solas consigo mismo y todos sus malestares?.


La alarma sonará en cuatro horas, el cuerpo, las piernas, el Psoas, y el corazón deben descansar. Ya habrá otra noche para llenar los baldes, sacar el agua, pasar la esponja, escurrirla, y esperar a que todo seque bien. De nuevo.


- Leidy Beltrán.

 
 
 

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