- Leidy Beltrán

- 18 abr 2023
A victoria no le gustaba que la agarraran o apretaran por detrás, pues sentía cómo las líneas perfectas de su delgado cuerpo eran marcadas por unos blancos, agresivos, y afilados dientes, en cambio, adoraba que la tomasen delicadamente, su cuerpo se quemaba muy lento mientras se transformaba en licor aromático para el ambiente, se sentía viva; y al rojo, al ver cómo su delicada piel blanca era consumida por la quemadura que causaba el ardiente y diminuto fuego, que siempre era detonado con ansias por el deleite que causaba -en otros- la suculenta y fina esencia de su cuerpo.
- Leidy Beltrán.


