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  • Foto del escritor: Leidy Beltrán
    Leidy Beltrán
  • 3 jun 2021

“Las plantas muertas nunca se vieron tan hermosas”.


¿Podría yo ser tan hermosa como esta Coleonema marchita?. ¿Mis flores podrían aún verse blancas y rozagantes?. Mis pequeñas hojas, ¿podrían verse aunque secas, verdes?. Si me marchito en el mejor momento de la vida, ¿podría verme tan hermosa como ella?, aunque mi aspecto sería como el de una flor que en su juventud murió triste, una flor que el tiempo jamás tocó, pero que se fue quedando sin aquello vital florecer, que no encontró un terreno feraz para echar raíces y se ocultó en las sombras. Sin opciones, acechando su fin sin conciencia de ello, hasta el punto de quedar inmóvil, consumida en su propio pesar, y cansada, envuelta en un negro vestido largo, con esa delicada figura, lacio cabello oscuro, ojos, mejillas y labios pintados. Tan hermosa como nunca. Tan marchita. Tan tristemente viva. Tan evidentemente seca. Si fuera una planta muerta, ¿me vería tan hermosa como esta Coleonema?.



- Leidy Beltrán.

 
 
 
  • Foto del escritor: Leidy Beltrán
    Leidy Beltrán
  • 13 nov 2020

Pozos de lluvia en el suelo y bajo los párpados. 40 minutos alisando un cabello ya esponjado, húmedo. Otros 40 pintando la cara de un modo decente, ya son 80. ¿Adiós ojeras?. Constante reparación de lo irreparable. Búsqueda fallida de la calma. Comezón en el alma, irritación y ardor. Agua que refresca. Lluvia, lágrimas y charcos. Profundos. Negros. Grotescos. Que atemperan, enfrían y pudren. De luto, con dirección a no sé dónde, nadando mal, con fisuras en el cuerpo. Filtrando el agua. Ahogo irremediable, fatal y premeditado.


Tu chaqueta verde me la puse hoy, abrigadora, grande, hace que flote. Soy pequeña en el agua. Cuando lo era me hundía en la piscina y me sacabas, me hundía, me sacabas, me hundía, me sacabas. A la fecha nada cambia, no mantengo en la superficie del pozo, trago aguas negras pero uso tu chaqueta y nado cuando se me da la gana, bien. Pero vuelvo a la casa -¿a cual casa?- ¿mía, o de alguien?, ¿cuál es mi casa?. Yo no tengo. ¿Hogar?, unos 3 o 4 corazones. Mojada, con orejeras, mal peinada, mal pintada. Sin ganas de nada. De nadie. Solo a secarme y empijamarme. Qué nostálgico y delicioso clima.


- Leidy Beltrán.


 
 
 
  • Foto del escritor: Leidy Beltrán
    Leidy Beltrán
  • 30 oct 2020


Después de enredar mi cabello contra la almohada, de resumirle mi vida a las sabanas y despertar a Luna con tanto ir y venir de mi cuerpo adolorido -culpa de esa cama y de esta Escoliosis-, después de ver en medio de la oscuridad esa pequeña luz roja del TV estirarse con el despliegue de mis párpados, de haber perdido el sueño por completo a las 2:00am, de no saber qué otra conversación entablar en mi cabeza, después de pensar si tal vez algún mosquito me habría picado horas antes mientras dormía; pensaba en lo cómodo que es sentirse abatido -también hay que darle un apretón de manos a esos sentimientos-, solo hay que dejar que la tormenta se lleve todo lo que hay en el alma para luego volver a levantar los muros, pintar las paredes, poner nuevos cuadros, hacer otras puertas, dejar todo listo para otra catástrofe. Y darse la vuelta. Destaparse para refrescarse un poco y volver a dormir un poco tranquila aunque cueste. Aunque cueste no horas sino noches de más.



- Leidy Beltrán.






 
 
 
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