DULCE AMARGO
- Leidy Beltrán

- 24 jul 2020
- 1 Min. de lectura
La bondad desde la frialdad, lo mucho desde lo poco; ¡dulce!, qué dulce es la verdad de las pocas palabras, de la transparencia de la ausencia, del vigor de la distancia;

el resultado del dolor, del olvido y del pecado, es un apacible ser que se quiebra, que teme y va con prudencia, inocente de sí mismo, dulce y amargo, capaz de anidar en el caos, derrotado pero lleno de ilusión, inconsciente de la vida, consciente de la muerte, que espera en la tenebrosidad, calma, y un momento en el que pueda soltarse y ser, aún con temor pero ser, poder hablar de lo que esconde y sentirse cómodo en el silencio.
-Leidy Beltrán-
Fotografía por mi amigo Alejandro Sepúlveda, humano y sensible a la belleza de la naturaleza.



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